Blog

Django Girls ofrecerá un curso gratis de programación en Ensenada

Si eres mujer y siempre has querido aprender a programar esto te interesa. La organización Django Girls, en su sede Ensenada, ofrecerá un curso de programación totalmente gratuito enfocado a mujeres. Los ideales de este movimiento son crear un ambiente libre de acoso y discriminación. Estos cursos se han impartido en diferentes partes del mundo, y en esta ocasión le toca a Ensenada. Se iniciará desde cero, asumiento que las asistentes nunca han programado.

El lugar está todavía por confirmarse, pero lo más probable que se dará en el Museo del Caracol, en el boulevard Costero. Los días son el 22 y 23 de mayo. El primer día es viernes, y se hará el registro de las participantes Las asistentes deben llevar su propia laptop, y el mismo viernes se hará la instalación del software necesario. El sábado consistirá en un curso de todo el día, en grupos pequeños de tres o cuatro personas asesoradas por un coach. Me invitaron a ser entrenador y acepté.

Es una excelente oportunidad para aprender a programar Django. El producto final del curso será un blog creado por las asistentes. Para asistir, debes registrarte en la página oficial. Por el momento dice que la convocatoria cierra el 17 de abril, pero extendieron la fecha para que más gente pueda participar. ¡Aprovecha!

Para más información y registro visita el sitio web oficial, y las redes sociales que anexo a continuación:

Seccion: 

El Garage - Project Hub, un nuevo makerspace en Mexicali

Dentro del lugar un letrero colgado en la pared decía: “Work like a captain, play like a pirate”. Una pequeña biblioteca tenía algunos volúmenes sobre cómo emprender start-ups y proyectos similares. Yo estaba ahí para conocer el proyecto y tomar el curso sobre Arduino.

Se trata de un nuevo lugar en Mexicali de nombre El Garage - Project Hub. No tiene ni una semana de inaugurado y es un proyecto emprendido por varios jóvenes estudiantes de la ciudad: Andrés Ruelas, Roberto Cortéz y Olga Torres, entre otros. El nombre se eligió por todas aquellas empresas de tecnología que iniciaron en un garage, con pocas reglas y mucho entusiasmo. El lugar está fuertemente inspirado en modelos planteados como TechShop, cuyo lema es “Do well, do good”.

Los asistentes al curso impartido por Walter Ponce (otro estudiante universitario) tenían entre 15 y 21 años. El salón estaba prácticamente lleno. De todas las personas del lugar, yo era el más viejo con 32 años. El título completo del taller era: “Taller de dispositivos electrónicos para combatir el mal”. En esta primera sesión gratuita de dos horas, aprendimos aspectos básicos de programación de la placa electrónica Arduino.

Lo que más me sorprendió es que el lugar está muy bien equipado para ir empezando. Tienen una impresora tridimensional y una cortadora láser. Equipo estándar para cualquier makerspace de Estados Unidos, pero más difícil de conseguir en México. También tienen kits de electrónica básica, placas Arduino y computadoras para trabajar por equipos en diferentes mesas.

Este tipo de lugares han proliferado en todas partes del mundo, con estructura similar y filosofía parecida. Su objetivo principal es que las personas fabriquen cosas materiales. De silicio, madera, plástico, metal, tela… No hay material prohibido ni proyecto descabellado. Varias personas se organizan de forma cooperativa para compartir recursos y conocimientos bajo el mismo techo.

No es el primer lugar así que conozco. Hace unos años estuve en Noisebridge, en San Francisco y por las mismas fechas conocí BajHack. Un hackerspace de Ensenada iniciado por dos ingenieros, y que desafortunadamente ha desaparecido. En otros lugares del país surgen espacios como éstos, y algunos se mantienen pero siempre es difícil.

Pero las ideas detrás de estos lugares son similares: Compartir conocimientos, compartir recursos. Espero que esa primera concurrida asistencia sea un buen presagio para el lugar, y que continúen trabajando con éxito. Se necesitan más lugares como éste en México, y personas dispuestas a tomar el riesgo.

Los makerspaces/hackerspaces de los que tengo noticia en el país son: The Inventor’s House en Aguascalientes, The Hack Bay en Colima, 330ohms makerspace en el D.F., Intellirobot en San Luis Potosí y Hsmty en Monterrey. Ahora se suma El Garage - Project Hub en Mexicali, quienes se encuentran ubicados dentro de las instalaciones de la Preparatoria 16 de Septiembre, en la colonia Maestros Federales.

Seccion: 

Chappie (2015)

Chappie tiene un problema de identidad: No sabe si plagiarle a Robocop, a Corto Circuito o a Inteligencia Artificial. Por un momento el enfrentamiento de la película es entre policías robotizados autónomos u otros manejados por seres humanos. De pronto, el conflicto se convierte un robot que obtiene conciencia de si mismo. Pronto, en que ese robot es engañado para cometer crímenes. Luego cambia de nuevo. Y cambia, y cambia. Sigue brincando de conflicto a conflicto hasta el final mismo. Ninguna de estas tramas nos deja satisfechos porque, al ser tantas, no se exploran con profundidad alguna.

Los efectos especiales son tan comunes que alabarlos es casi absurdo. Pero para que quede claro: Chappie tiene efectos especiales espectaculares. Los robots se disimulan con la realidad la mayor parte del tiempo. Su textura es tan detallada que parece que podemos tocarlos y sus movimientos se sienten naturales. ¿Pero de qué sirve eso si no tenemos una trama interesante entre manos? De nada.

La historia no es nueva, y podría haber sido manejada efectivamente. Es la historia de un ser inanimado que puede sentir, como Pinocho. ¡Pero todo está mal! Los personajes son tan cursis, tan estereotípicos y tan irracionales que dan ganas de agarrarlos a cachetadas. Creo que esa no era la intención del director, pero ¿cuál era? ¿Un mensaje antiviolencia? Obviamente no, la película está llena de balazos. ¿Un mensaje antihumano? Posiblemente, pero es difícil de saber. El director parece estar constantemente de parte de los robots. Aunque éstos tampoco hacen gran cosa.

Chappie funciona, obviamente, con baterías. Pero ¿saben qué? No tiene cargador. Una vez que la batería se agota, Chappie se desactiva de por vida. Esa debe ser la decisión de ingeniería más estúpida de todos los tiempos. Además, un recurso muy chafa para añadir tensión dramática. Pero en este mundo nada tiene sentido. Los personajes actúan de un modo en un momento y al siguiente dan un giro de 180 grados. Y se supone que debemos conmovernos cuando alguno de estos seres muere o derrama melodramáticas lágrimas.

Aunque el cine se haya convertido en un espectáculo prácticamente vacío, sin algún elemento de sensibilidad humana sincera se convierte en algo aburrido. Y en estos tiempos, es más fácil soportar el vacío que el aburrimiento.

Seccion: 

Aristegui

Escuchaba el noticiero de Aristegui todas las mañanas. Quizá porque soy masoquista, porque era una experiencia deprimente la mayor parte del tiempo. Siempre ponía el dedo en la llaga sobre problemas muy graves y, sobre todo, indignantes. A veces parecía un carrousel de políticos y funcionarios inventando pretextos y excusas sobre actividades ilícitas. Todos sabían dar muy bien la cara y actual cínicamente. Quizá eso era lo más fascinante para mi: Ver cómo esta gente mentía tan descaradamente y que cada uno de ellos podía irse a la tumba afirmando el absurdo, hasta que los periodistas se les quitaran de encima.

Es un pésimo momento para ser periodista en México. No tanto porque no haya nada qué reportar, si no porque poner el dedo en la llaga es peligroso y poco agradecido. Los periodistas son asesinados impunemente, a un grado alarmante comparado con el resto del mundo. Además, el población tampoco mueve un dedo por ellos. El gobierno menos. ¿Entonces? ¿Cuál es el gran premio por un trabajo bien hecho?

Para Aristegui, el premio fue ser despedida. El pretexto fue apoyar a Mexicoleaks (http:/mexicoleaks.mx), pero bien sabemos que pudo haber sido cualquiera. Fue muy repentino. A partir de este lunes, otro noticiero entró al aire en el mismo horario. Lo he estado escuchando esta semana y, ¿adivinen qué? Es aún más deprimente.

Qué digo deprimente, ¡es una mentada de madre! No debería llamarse noticiero, más bien boletinazos del gobierno de Peña Nieto. En éste, los maestros del país son unos huevones, la situación con respecto al narcotráfico es inexistente, la economía está perfecta y no hay nada qué temer y todos los que están en contra del gobierno son una bola de criticones. Por lo demás todo marcha de maravilla.

Algunas personas ingenuamente votaron por el PRI de nueva cuenta, pensando que los setenta años de "desarrollo" que vivimos en el país se repetirían. Como si todavía tuvieran en mente un plan nacional para el progreso y demás. Oh, desilusión.

Confieso que estoy un poco asustado por la situación actual. Sobre todo la económica. No pinta nada bien y desde ahorita se ve venir el madrazo. Ahora si: Infórmese quien pueda.

Seccion: 

¿Qué pasó con los blogs personales?

Cuando empecé a bloggear, ingenuamente pensé que estas plataformas se convertirían en un renacimiento del diario personal. Un diario público, nutrido con las experiencias únicas del individuo que lo escribe. Experiencias útiles, bien narradas, críticas del entorno. Quizá no era tan ingenuo, pero sí pensé que surgiría algo bueno de ellos. Los ejemplos abundaban, y la llamada “blogósfera” presentó muchos personajes. Pero tristemente he visto que la mayor parte de los blogs se han convertido en una maquiladora más del capitalismo.

Y una particulamente mala, generadora de productos de pésima calidad y reciclando basura. Aunque esto ya es suficientemente nefasto, no es lo peor. Ahora hay guías de cómo hacerlo. De cómo quitarle toda originalidad o innovación a tu blog para generar más clics.

Los blogs actuales son telarañas poco sofisticadas para humanos sin capacidad discriminatoria.

¿Cómo debes escribir un blog? Debes usar encabezados hiperbólicos, ya que el vecino también los está usando y no puedes quedarte atrás. No debes incluir texto (ya que nadie lo lee) y tu página debe estar saturada de otros links hiperbólicos que no te dejen salir de la trampa. Usa numeritos en tus títulos (“15 maneras para...”), no uses palabras largas, ten muchos amiguitos...

Esto está tan difundido que los mismos periódicos empiezan a hacerlo. Publican noticias con títulos exagerados o inexactos y cuando uno da clic se encuentra con la sorpresa de que simplemente republicaron un video de YouTube. Hay expertos en SEO cuyo conocimiento sirve para que tu blog salga en los primeros resultados de Google.

¡Suscríbete! ¡Comparte! ¡Retwittea! ¡Publica en Facebook! ¡Comenta aunque no tengas nada qué decir! Si le das pulgar abajo a una noticia, nos encargaremos de que no veas ninguna similar por el resto de tu vida. Por favor, comparte nuestro “contenido” aunque no lo hayas leído, otras personas lo harán también y algunos daran clic en nuestros anuncios. ¡Gracias por su visita!

Es muy triste, desde mi punto de vista.

Escribir es lo menos importante para los bloggeros actuales. Claro que hay excepciones, pero por cada blog que ofrece contenido útil e interesante existe otro millón que sólo recicla palabras vacías. Revisen los decálogos y mandamientos sobre cómo hacer un buen blog y todos se enfocan en los periférico, en lo menos importante.

Escribir bien es difícil. Decir algo importante aún más. Por eso nadie lo enseña.

Pondré varios ejemplos, para que sepan de lo que hablo:

Etc. etc., Zzzz...

Seccion: 

Birdman (2014)

¿Para qué vamos al cine? A veces para pasar el tiempo, para ser sacudidos, experimentar emociones o encontrar consuelo. La mayor parte de las películas cumplen una función muy simple en nuestras vidas y las olvidamos después de unos días. Al pasar los años, el tanto el cúmulo de tramas y actores que vemos en la pantalla que llegamos a confundirlos o entremezclarlos. Los mismos trucos de antes ya no nos causan efecto. De vez en cuando algún filme se sale de la rutina y se nos queda de por vida. Sé que Birdman es una película que nunca olvidaré y que se quedará conmigo durante muchos años, de la misma forma que se ha quedado dando vueltas en mi cabeza desde que la vi en el cine.

La trama es sumamente sencilla: Riggan (Michael Keaton) es un actor que gozó de éxito durante los años noventa interpretando a un superhéroe de nombre Birdman. Al pasar los años, su carrera se estancó y la mayor parte de las personas todavía lo reconocen como el ícono de los noventa, pero fuera de eso no tiene ningún logro considerable. Para intentar alcanzar validación como actor serio, decide montar una obra teatral en Broadway basada en un cuento de Raymond Carver llamado "¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?". El escribió, dirigirá y producirá la obra. Sin embargo, la producción está plagada de problemas. Básicamente, así arranca la cinta.

Superficialmente parece una historia sobre Michael Keaton, quien interpretó a Batman durante los noventa y me es difícil nombrar algunas de sus películas después de eso. Pero si conocen ustedes un poco de la obra de Alejandro González Inárritu, se darán cuenta de que más bien es una película terapéutica para él. En Riggan yo veo más sus inquietudes, su sentimiento y sus angustias. Es su película más honesta y, por cierto, su mejor película.

Alejandro inició con tres películas audaces que buscaban causar impacto por su maestría y experimentación con la narrativa no lineal. Ayudó muchísimo que las escribió Guillermo Arriaga, que tiene una habilidad inmensa para el entramado y la creación de personajes interesantes. Sin embargo, las tres cintas sacrifican el aspecto humano y la empatía por el exotismo y la experimentación. Birdman funciona al revés: Los personajes marcan la pauta, los sentimientos están hasta enfrente. Es una experiencia mucho más personal.

Aún así, es audaz: Casi toda la película es una toma continua de casi dos horas. La cámara sube, baja, entra al escenario del teatro, da la vuelta al edificio y pasa por las aceras sin un solo corte visible. Esto se ha intentado antes, pero Birdman lo logra impecablemente. Lo mejor: es un recurso que difícilmente llama la atención sobre si mismo. Las actuaciones son tan buenas y la tensión dramática tan bien lograda que uno puede disfrutar la película sin darse cuenta de esa artimaña. Algo que si noté fue la iluminación, es ingeniosa y muy cuidada. De las mejores iluminaciones que he visto en película alguna.

Al principio de la película, uno de los actores debe ser reemplazado y Mike (Edward Norton) toma su lugar. Él ya es famoso como un actor teatral del método, y nos lo muestran como casi sociópata: Hará lo que sea para obtener una buena actuación de si mismo y de sus compañeros. Cuando Riggan se encuentra exasperado de que la obra no va bien, él le explica que la gente sólo va a perder tiempo al teatro, en unos días olvidarán todo al respecto. No distinguen entre ir al teatro, ir a un café o un circo.

Me gusta este comentario, porque la obra que Riggan monta tiene algunos paralelos con la película que estamos viendo. Es una obra sobre sí mismo, aunque todavía no se ha dado cuenta. Todos los personajes que vemos en pantalla tienen, de alguna forma, sus esperanzas depositadas en esa obra. ¿Qué tiene Inárritu depositado en Birdman? ¿Necesita tanto reconocimiento como el personaje de Riggan? Sus entrevistas parecen indicar que sí.

Los mejores momentos, desde mi punto de vista, es cuando vemos las diferentes representaciones de la obra. Los actores parecen actores. Suena extraño, pero cuando están fuera del escenario parecen personas y dentro del escenario parecen actores. Y uno puede sentir cuando están dando una buena o mala interpretación. Así de buena es esta película.

Ya salieron las nominaciones al Óscar. Birdman se encuentra en varias categorías, pero algo me dice que no es el tipo de películas que ganan Óscares. Dentro de la película hay un personaje antagónico: una crítica de teatro. Los actores le tienen miedo y respeto porque saben que si reciben una mala reseña de ella, la obra está terminada. Pero hay una pregunta muy interesante: ¿Realmente importa lo que ella piense?

No quiero ahondar mucho en esto, creo que queda claro que recomiendo muchísimo esta película. Birdman es toda una experiencia, pero sobre todo una película sobre personas. Y eso, por increíble que parezca, es rarísimo hoy en día.

Seccion: 

Interstellar (2014) (Spoilers moderados)

¿Qué es lo que hace o deshace a una película? No es una respuesta sencilla, es una combinación de varios elementos. Por supuesto importa la actuación, la dirección de arte, el sonido, el montaje... Pero uno de los elementos principales, desde mi punto de vista, es la trama. ¿De qué se trata la película? ¿Es un tema relevante, entretenido, coherente o profundo? Si la trama es mala, por bien logrados que estén los demás elementos, la película es mala.

Desde este punto de vista, por mejor investigada que esté la ciencia que interviene en la trama de Interestelar (2014), eso no la convierte en una buena película. Aunque Stephen Hawking y Neil DeGrasse Tyson la amen por su exacta representación de la teoría de la relatividad, sigue siendo mala. ¿Por qué? Muy sencillo: La trama apesta.

Haré un breve resumen: Un papá abandona a su hija creyendo que hacía lo mejor por ella. Se arrepiente y a pesar de las dificultades vuelve y se reencuentran. Fin. Todo lo demás en esta película es accesorio e innecesario por la mayor parte. Además, hay que tragar demasiadas premisas incoherentes para disfrutarla.

La película está compuesta de fragmentos de otras que en muchos casos son superiores. Por ejemplo, ¿no pensaron ustedes en Signs con eso de la granja de maíz y las señales misteriosas que aparecían en la casa? ¿No pensaron en 2001: Una odisea espacial con las secuencias silenciosas de naves en el espacio y el viaje a otras dimensiones? ¿No pensaron en Alien con lo del sueño criogénico? La lista sigue: Encuentros cercanos del tercer tipo, El secreto del abismo, Moon, etc.

Sin duda alguna, tiene algunos efectos visuales excelentes. Sobre todo el agujero de gusano a través del cual viajan. El efecto que lograron es impresionante y, en base a lo que he leído, se aproxima mucho a como podría verse. Pero repito: Eso no la hace una buena película.

Podría ponerme aquí a desmenuzar todos los puntos que me parecieron malos, pero me da mucha pereza. Por ejemplo, un personaje de Matt Damon que no sirvió para absolutamente nada. Pero el punto que más me molestó fue el siguiente (spoiler): Como ya dije, aparecieron algunos mensajes en la casa de los personajes principales. Mientras el papá planeaba una misión espacial, la hija le comentó que uno de los mensajes decía “Quédate”. El padre ignoró la advertencia del supuesto “fantasma” y se largó al viaje. Con el tiempo cayó en cuenta de que irse fue un verdadero error.

Más adelante nos damos cuenta de que el misterioso fantasma era él mismo en otra dimensión espacio-temporal. Por supuesto, él sabe lo que sucedió en su pasado y sabe que los mensajes no funcionaron, pues aún cuando la hija le dijo sobre ellos, la abandona. ¿Y este padre del futuro qué hace? Así es: Enviar exactamente los mismos mensajes a su hija. ¿Por qué diablos no cambia de estrategia si ya sabe que esa no funcionó? Genius.

En fin. Lo mejor de esa película fue estar abrazado de mi novia en la sala. Fuera de eso, hubiera sido tiempo perdido.

Seccion: 

De camino al trabajo en Ensenada (2012-2014)

Trabajo en dos lugares. Todavía trabajo en el lugar donde empecé cuando recién llegué a Ensenada, pero ya casi no voy. Sin embargo, mi ruta para llegar durante mis dos primeros años acá transcurría más o menos así.

Me integro a la calle primera, a la altura de la Av. Iturbide. Esto es antes de todo lo turístico, cerca de las oficinas del PRI. Avanzo hacia el norte y pasaba por el restaurante BajaFrut, al cual hasta hace apenas muy poco fui a comer. Conduzco otras dos cuadras más. Paso un Oxxo junto a unas bancas bancas puestas por el grupo Rotario. Mucha gente va a sentarse ahí y los pichones se alimentan de lo que deja la gente. Paso por las tristes oficinas de Telégrafos de México, por las patrullas de la policía federal y por las temidas oficinas del Sistema de Adminstración Tributaria.

Un poquitín más adelante, antes del puente del arroyo, hay un restaurante cuyo logo y nombre siempre me ha parecido bien simpático: Mr. and Ms. Waffle. Una vez fui a comer ahí y estaba bueno, pero era demasiada comida. Fueron los primeros waffles que probé en la vida. Siempre que paso por ahí me acuerdo de eso.

Adelantito, cruzo el puente del arroyo. O debería decir ex-arroyo, porque desde que estoy aquí con trabajo ha tenido algo de agua. Llego a una esquina donde hay una especie de tienda de artesanías y muebles rústicos de nombre Fausto Polanco, a un lado del hotel Misión Santa Isabel y contraesquina del hotel Villa Marina. Hasta hace poco había un gigantesco anuncio de Nextel pegado a la pared de este hotel. Es el edificio más alto y llamativo de Ensenada.

Ahí, en ese cruce, doy vuelta a la izquierda y conduzco una cuadra hasta el semáforo. Cuando me detengo, a mi derecha hay siempre un puestecito de mariscos y se me antoja comer pero luego veo su higiene y se me pasa. Me integro al boulevard Costero dando vuelta a la derecha. Ahí meto velocidad hacia el norte. Dejo atrás restaurantes, bares, hoteles, expendios y carretas de mariscos. A mi izquierda veo la Ventana al Mar y la gran asta con la bandera de México, luego la plaza de las tres cabezas y la Plaza Marina. A la derecha veo siempre el McDonnald’s. Más adelante, la cara de chango que está arriba de la entrada del Anthony’s. Este trayecto casi siempre lo paso sin pensar, es muy aburrido.

Luego llega una curva para salir de Ensenada. Hay una gasolinera antes de salir en donde roban muy poco. Es decir, cuando echas gasolina, la aguja de tu tanque si sube. En otras, se nota que no te dan los litros completos. A veces, en las mañanas, echo gasolina ahí, pero es raro porque siempre voy todo apurado.

Tomo la salida de Ensenada. Avanzo por la transpeninsular. Los edificios quedan atrás y a mi izquierda está el espléndido mar. A la derecha, un cerro con vegetación regional. Paso por la curva del mosquito, un mirador al cual nunca he llegado.

Después de esta curva, la carretera se allana y los edificios vuelven. Más adelante hay una boutique de L. A. Cetto y un semáforo al que siempre intento ganarle. Adelantito está el motel Sena, una Soriana relativamente nueva y luego un puente. Un letrero me advierte que todavía estoy a tiempo de regresar a Ensenada, si sigo derecho puedo llegar a Tecate o Tijuana.

Sigo derecho por el puente que luego se curvea y sigue delineando el mar. Más adelante, a mi mano izquierda, está la UABC y a mi mano derecha el CICESE. Paso por un puente peatonal donde siempre veo llegar a los estudiantes de ciencias e ingenierías. Sigo por la transpeninsular todavía más.

En ese momento veo algo parecido a lo de la foto que publiqué. Es una sección bellísima poco después del hotel Las Rosas. Puede uno bajarse bajar por las piedras para ver las olas romperse contra ellas. Así tomé esa foto, con mi cámara análoga.

Más adelante está el nuevo puente peatonal que ayuda a los estudiantes del CET-Mar a cruzar la carretera. Increíblemente, cuando llegué a Ensenada ya lo estaban construyendo y un año después todavía no estaba terminado. Recuerdo que la primera vez que hice el recorrido que les estoy contando, me quedé atorado en un embotellamiento causado por la construcción de ese puente.

Pasando eso, ya casi voy llegando. Avanzo y paso la distribuidora de PEMEX. A la izquierda puede verse un edificio de condominios bastante alto y de color blanco. Me orillo en la gasolinera y doy vuelta a la derecha, entrando por la calle principal del fraccionamiento Colinas del Mar.

Avanzo por esa calle y paso el fraccionamiento y el nuevo Oxxo. Que, por cierto, también se tardaron más de un año en construir. Avanzo hasta que se acaba el pavimento. Entro a la terracería. Sigo y doy vuelta a la izquierda porque no me queda otra opción. Estoy en el cañón Cuatro Milpas. La señal del celular se acaba. En la siguiente curva normalmente hay un perro dormido a mitad del camino, pero es muy educado y se levanta cuando va a pasar un carro.

Sigo adelante y me adentro a la zona rural. Por mi trabajo conozco a muchos de los vecinos. Además, es una comunidad pequeña donde casi todo mundo se conoce. Paso por unos caballos. El primer día que entramos a Cuatro Milpas, vimos una niña jugando con ese caballo. Lo tomé como una señal de buen augurio.

Más adelante hay una casa enorme. Luego un cerco donde a veces hay chivas. El camino es sinuoso y empedrado, con subidas y bajadas, diferentes casas. A los lados solo hay cerros, y arriba de los cerros otras casas. Algunas de ellas modestísimas, y sostenidas precariamente con tablas y cartón.

Más adelante, a veces hay unas llamas. Me refiero a los animales sudamericanos. Un vecino tiene unas y las saca a pastar y a veces estorban en el camino.

Hablando de “llamas”. En el último incendio forestal la mayor parte de las casas se vieron amenazadas. Algunas de ellas casi se queman. Solo faltaron algunos centímetros. Hasta la fecha no sé cómo se salvaron.

Avanzo y paso por una primaria llamada Tipai. El camino sigue curvo y hay unos topes. A veces veo un perro San Bernardo por ahí. Avanzo un poco más y he llegado a mi destino.

Me cansé tan solo de recordarlo. Imaginen este camino con prisa.

Seccion: 

Love Beach (1978)

Voy a defender un álbum que tiene una portada tan horrorosa como su reputación. Emerson, Lake and Palmer fue la primera super-banda del progresivo. Cuando se formaron en 1970, sus tres miembros provenían de bandas establecidas y reconocidas dentro del género. Su álbum debut inició una fructífera carrera musical que todavía se admira. Su álbum Love Beach, de 1978, es considerado como un pedazo de basura insertado en una discografía competente.

¿Saben qué? Yo no opino así. No creo, por supuesto, que sea el mejor, pero tiene mucho qué rescatarse. Debemos entenderlo en contexto: Para finales de los setenta, la industria musical se comercializó muchísimo. La tendencia apuntaba hacia la música disco. Vendía muchísimo, por ejemplo los Bee Gees. Eso explica la portada de Love Beach, pero no la justifica. Por otra parte, la pomposidad del progresivo, con sus canciones de media hora y arreglos complicados, ya se veía dinosáurica a la luz de nuevas tendencias como el punk o el metal. Muchas bandas progresivas intentaron sobrevivir simplificando su música y de cierta manera "traicionando" a sus fans. Pocas corrieron con buena suerte (como Génesis): la mayor parte se quedó en el camino.

Emerson, Lake and Palmer debían producir un álbum más para terminar su contrato de cinco discos, y al parecer en 1978 ya no se llevaban muy bien entre ellos. El resultado es desangelado, pero interesante. El disco consta de varias canciones aparentemente comerciales, escritas principalmente por Greg Lake. No son precisamente rockeras, pero tampoco caen descaradamente en el género disco. Díganme loco, pero si yo escucho esas canciones en el fondo mientras limpio mi casa, no me molestan. No son tan imaginativas, ni se comparan a lo que el trío hizo antes, ¡pero por favor! Hay discos horripilantes allá afuera. Recuerden siempre eso.

Por otra parte, está la suite "Memoirs of an officer and a gentleman" que es una pieza supuestamente de veinte minutos. En realidad son cuatro canciones agrupadas bajo una misma temática. Una de ellas incluso cita el estudio no. 1 de Chopin. Eso le encantaba hacer a Keith Emerson: robar piezas clásicas e insertarlas en una canción de rock, y aquí vuelve a hacerlo en una balada romántica.

La mejor canción del disco también es una adaptación de música clásica y se llama Canario. Está basada en un concierto para guitarra y orquesta de Joaquín Rodrigo. No puedo dejar de escucharla: Es ELP en uno de sus mejores momentos. Tienen una energía y vitalidad impresionante. En esta pieza Emerson brilla en los teclados. Lo único que duele es que dure tan solo cuatro minutos. ¿Cuántos discos pueden decir que tienen una canción excepcional? Muy pocos.

Si le perdonamos la vomitiva portada y la falta de imaginación de algunas canciones, Love Beach es un disco bastante decente. Recordemos que casi todos los álbums de ELP tienen canciones de relleno como Tarkus o Trilogy. Hay discos peores en la discografía del trío como (en mi opinión) Works, vol. 2 (1977) o Black moon (1991).

Sólo quería desahogarme al respecto. ¿A quién le importa la reseña de un disco "no tan malo" de 1978? En fin, nos vemos, seguiré en lo mío.

Seccion: 

Hemingwrite: Una máquina de escribir que (me) hacía falta

Hace como cuatro años comentaba en mi blog que estaba insatisfecho con las netbooks y laptops. Las cosas han cambiado bastante desde entonces, pero mis molestias son las mismas. Argumentaba entonces que la duración de la batería era muy poca, que las distracciones eran muchas, que la vista se nos cansa con los monitores y un largo etcétera. Proponía esquemáticamente una netbook de baja potencia, con monitor en blanco y negro y sin brillo. Absolutamente todas las personas a quienes compartía la idea me decían que estaba loco.

Incluso la comenté a varios hackers en el transcurso de mi maestría con la esperanza de que se entusiasmaran y me ayudaran a construir dicha netbook. Pero me dijeron más o menos lo mismo. Uno de ellos, en una reunión en San Diego, me dijo: "Básicamente lo que tu quieres es un Kindle en forma de laptop". Cuando respondí afirmativamente, simplemente asentió como diciendo: "Pobre mexicanito iluso".

Y bien, debido a la presión social y a que andaba ocupado con otros asuntos, la idea quedó en el quemador trasero de la estufa de mis ocurrencias como tantas otras veces. Ahora ya todo mundo está enamorado de la computación móvil. Creo ser uno de los pocos que todavía prefiere una computadora de escritorio. Claro, ya tengo un smartphone y no puedo vivir sin él, aunque lo maldigo diario. Pero las tablets me parecen un retroceso tecnológico enorme y las aborrezco con todo mi ser. Gracias a ellas volvimos a un mundo monotarea, monousuario y de procesamiento lento. El desarrollo de software retrocedió casi hasta los setenta con las llamadas "apps". Pero en fin, ya son chocheces de un treintón que no entiende la posmodernidad.

El punto de este escrito es avisarles que está próximo a salir lo que estaba buscando: Una máquina de escribir digital. El diseño es prácticamente el que se me ocurrió en 2010, pero su función es más especializada. Estoy muy feliz de que alguien más haya tenido la misma inquietud que yo. La Hemingwrite es un dispositivo que tiene teclado y pantalla, sin embargo no sirve para navegar por la Internet. Únicamente sirve para escribir. De la misma forma que el Kindle sólo sirve para leer. Y NO estoy hablando de un Kindle Fire, como todo mundo pregunta cuando menciono al aparato. ¿Qué no conciben un mundo fuera de las tabletas?

En fin. La pantalla del Hemingwrite es de e-ink, por lo que parece papel y no cansa la vista. La duración de la batería es espléndida, sincroniza con Google Drive y Evernote, evita distracciones, es portátil y su construcción es bastante ruda. Es simplemente perfecta. Al menos en teoría, por que el dichoso aparatejo todavía no sale a la venta. Los creadores se encuentran recaudando fondos y en etapa de desarrollo. Sin embargo, ya ha generado altas expectativas. Espero que no cueste demasiado caro, porque francamente NECESITO algo así.

Amo escribir y extraño las máquinas de escribir. Con ellas uno se dedica precisamente a eso. De hecho me compré una hace algunos años, una Royal como la que usaba Hemingway. No soy tan hipster como para comprarla por eso. La compré en un tianguis de Estados Unidos y cuando investigué sobre ella resulta que era ese modelo. Por desgracia tenía como dos teclas desviadas, que siempre se atoraron cuando las presionaba, por lo que no me fue muy útil. Estuve buscando en Mexicali donde repararla, pero no encontré y hasta la fecha está acumulando polvo. Pero no nos engañemos: La triste realidad es que no la utilicé porque no es digital. Es poco conveniente un dispositivo que obliga a escribir dos veces: la primera en papel y la segunda en la computadora. Es totalmente impráctico.

Además, es sumamente pedante llegar a un lugar con una máquina de escribir. Se me ocurre, no sé por qué, que alguien llegue a un Starbucks y empiece a teclear. ¡No mames! ¿Qué es eso? Mejor que se ponga bufanda en verano y un sombrerito ridículo. No, no, no. Hay que tener un poco más de clase. Ya las máquinas de escribir vieron sus mejores años, es hora de abandonar la nostalgia y decirles adiós.

¿Pero quién soy yo para decir eso? Soy un ser triste porque acaban de cerrar el último lugar que todavía revelaba rollos fotográficos en Ensenada. Si, todavía tomo fotos de rollo. Así que en el campo de la ridiculez no quedo muy bien parado. Pero no llegaré al extremo de mecanografiar en un lugar público. ¡Eso nunca!

A lo que voy es que estamos demasiado ensimismados con las apps, las interfaces gráficas, las tablets y las redes sociales. Quizá no son la mejor opción para muchas cosas, pero es lo único que la gente conoce. Y, lo admito, la Hemingwrite es un dispositivo mamón. ¿Por qué tuvieron que referenciar a Hemingway en el título? Por mamones. ¿Por qué las teclas no están etiquetadas? Por mamones. ¿Por qué pusieron forma sobre función? Por mamones. Es evidente: El diseño es horrible. Es nostálgico de una manera bastante kitschy. Pero creo que cumple su cometido.

Creo que el verdadero problema es que soy un mamón, y por ello I need that shit right now. Estoy seguro de que cambiará mi forma de trabajar de la misma forma en que el Kindle se convirtió en herramienta de trabajo. Lo compré también por el 2010 y lo uso casi diario desde entonces. Sueño conmigo mismo llegando al Starbucks a teclear en la Hemingwrite... Los engañé, odio Starbucks. Pero al menos comprobé que no estoy loco y hay otros que les interesaba un proyecto como el que traía en mente. Mi siguiente punto es convencer a gente de que los celulares con teclados físicos son buena idea.

Les dejo la página web del proyecto para que lo chequen por si gustan: http://hemingwrite.com/.

Seccion: 

Páginas


Fatal error: Class CToolsCssCache contains 1 abstract method and must therefore be declared abstract or implement the remaining methods (DrupalCacheInterface::__construct) in /home3/hgomezc/public_html/www.badbit.org/sites/all/modules/ctools/includes/css-cache.inc on line 52